¿Cómo surge la lotería de Navidad?

¿Quieres ser el que más sabe de lotería esta cena de Nochebuena? ¡Repasa sus más de 200 años de historia con nosotros!

No hay otra forma de decirlo: el sorteo del Gordo de Navidad es el más esperado de todos los que celebramos al año. ¡Y Loterías ya tiene el gusto de ser una de las tradiciones más populares del país!

Por eso incluso quienes no participan de forma habitual en los juegos de SELAE caen en la tentación de regalar un pasaporte a la ilusión. ¿Qué será lo que tiene este sorteo que nos ilusiona a todos?

Quédate con nosotros un poco. Hace mucho tiempo…

¿Cómo se originó la Lotería de Navidad?

La Lotería de Navidad ha recorrido un largo camino para llegar a su estatus de institución. Más de 200 años de repartir ilusiones, esperanzas… ¡y millones! Para saber cuándo aparece hemos de ir muy atrás en el tiempo: a comienzos del siglo XIX, en plena Guerra de Independencia de España.

Este horrible lucha estalló en 1808, y en  solo 6 años terminó con la vida de 250.000 españoles, 200.000 franceses y 50.000 ingleses. En este oscuro marco, Cádiz se erigía como un reducto de esperanza. Fue allí donde Ciriaco González Carvajal, ministro del Consejo y Cámara de Indias por aquel entonces, propuso en 1811 que el Estado organizase un sorteo.

El objetivo era usar la ilusión por su premio como un “medio para aumentar los ingresos del erario público sin quebranto para los contribuyentes”. Dicho de otro modo, recaudar subrepticiamente dinero para  el esfuerzo de guerra sin cargar aún más a los sufridos españoles.

Eso sí, el bueno de Ciriaco no podía saber que su idea permitiría no solo en un alivio para las arcas estatales… ¡También se convertiría en una fuente de ilusión para millones de personas durante los siglos venideros!

¿Cuánto dio el primer Gordo de Loterías?

El planteamiento de Carvajal fue aceptado con entusiasmo por las Cortes de Cádiz, ratificándolo unánimemente el 23 de noviembre de 1811. Así, tras las medidas pertinentes, el 4 de marzo de 1812 se celebró en la Tacita el primer sorteo de esta nueva modalidad de Lotería.

“Pero espera, ¿cómo es eso de nueva?” Pues sí: el nombre popular de la lotería de Carvajal fue el de “lotería moderna”. Esto servía para diferenciarla de la “lotería de número” o “primitiva”, presentada en 1763 por Leopoldo de Gregorio, el celebérrimo Marqués de Esquilache. ¿Y cuál era la diferencia? Pues la lotería de Carvajal tenía los números ya impresos en participación (tal y como ha sobrevivido hasta hoy).

Así pues, la aceptación de la moderna lotería de Carvajal fue tan abrumadora que abrió las puertas a un nuevo sorteo el 18 de diciembre de 1812: ¡el primer Gordo de lo que sería la lotería de Navidad!

El premio de este sorteo tan especial puede sonarnos un poco rácano en cifras actuales, pero los 8.000 reales que otorgó al suertudo número 03604 suponían una pequeña fortuna en aquellos años. Y lo que nos es aún más útil, nos da una idea de la popularidad de la lotería: con un coste de 40 reales por participación y un alcance limitado a Cádiz y San Fernando, la proporción coste-premio sugiere una participación masiva.

No mucho más tarde, a medida que las tropas francesas iban retirándose, la lotería de Carvajal pudo ir expandiéndose. La salida de los franceses de Andalucía permitió a la iniciativa implantarse en  Ceuta y por el resto de provincias andaluzas, expandiéndose paulatinamente hacia el norte del país hasta afincarse de forma definitiva en Madrid en 1814, ya con el sistema de bombos y bolas fijado el año anterior.

¡Ya tenemos lotería de Navidad!

Siendo estrictos, el sorteo de Navidad de 1812 fue algo singular, no una tradición instantánea. Aún esperaríamos 80 años para que este sorteo se estableciese en toda una institución hecha y derecha. No fue hasta el 23 de diciembre de 1892 que el Sorteo de Lotería de Navidad recibía el nombre con el que lo conocemos hoy. ¡Pero ojo, que este nombre no apareció en los décimos hasta 1897! Como lees: hasta entonces, en los décimos se podía leer “Prósperos de Premios”.

Y así fue como, a través de guerras y florecimientos culturales, a través de crisis políticas y de períodos de bonanza económica, los españoles hemos podido disfrutar de la lotería de Navidad todos estos años. Ni siquiera la terrible Guerra Civil pudo parar esta tradición, que se siguió celebrando aunque fuese en dos sorteos distintos (uno por cada bando).

A día de hoy, este ansiado sorteo extraordinario se celebra sin falta cada día 22 de diciembre, constituyéndose una tradición seguida por millones de españoles. El décimo de lotería se ha convertido en un tradicional regalo de estas fechas, implicando un significado muy personal para cada jugador: aniversarios, números curiosos, fechas históricas, triunfos deportivos… ¡todo vale para tentar a la suerte!

La casa de la lotería de Navidad: el Colegio de San Ildefonso

Hablar de Lotería de Navidad es hablar del Colegio de San Ildefonso y de sus famosos alumnos. El origen de esta institución es aún más temprano que el de la lotería, y es que se remonta a finales del siglo XV: ¡a la época de los Reyes Católicos!

Los historiadores han establecido la creación del colegio por el Ayuntamiento de Madrid como un centro benéfico que guarecía a niños abandonados, suministrándoles una instrucción.

Eso sí, en documentos del siglo XVI el colegio aparecía con un nombre distinto a como lo conocemos hoy: “Colegio de los Niños de la Doctrina”. Así mismo, en legajos de este mismo siglo (más concretamente, de 1543) averiguamos que el centro percibió una Real Cédula del rey Carlos V. Este documento dotaba al futuro Colegio de San Ildefonso de todos los bienes que requiriese para desarrollar su actividad, a cargo del erario público.

Gracias a esta mediación de sangre azul, el colegio de los “niños doctrinos”, como se les conocía, podía ofrecer a los más vulnerables una formación muy superior a los estándares de la época. Esta tradición de excelencia se prolongó hasta el siglo XIX, de cuando tenemos documentos detallando su programa en materias tan poco comunes para su tiempo como solfeo, esgrima, dibujo, taquigrafía o mecanografía, entre otras.

Los niños de San Ildefonso: la voz de la lotería

Todavía más que la institución en sí, los protagonistas de la mañana del 22 de diciembre son sin duda los estudiantes del Colegio de San Ildefonso, quienes han sido los encargados de cantar los premios de la Lotería desde el 9 de marzo de 1771, cuando el niño de siete años Diego López sacó y cantó el premio bajo el reinado de Carlos III.

Como singularidad, podríamos detallar que el colegio fue un internado exclusivamente para chicos hasta 1981, cuando empezó a admitir también a chicas. Desde entonces, los jóvenes de ambos sexos son seleccionados según su timbre de voz y la claridad de su pronunciación para cantar los números de la fortuna. Una vez elegidos se les entrena en la rápida lectura de números, el manejo de las bolas de lotería y desarrollo de la presencia escénica para el día más esperado por los aficionados.

¡Aún puedes comprar tu lotería de Navidad!

¿Te ha cogido el toro? ¡No hay problema! Aún estás a tiempo de jugar la lotería de Navidad con nosotros, sin moverte de casa. ¡Elige tu número soñado y tienta a la ilusión con nosotros!

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